viernes 17 de julio de 2009
miércoles 15 de julio de 2009
martes 14 de julio de 2009
Marco Antonio Gallego Gonzales
Una buena parte del Perú se ha estremecido por el asesinato del famoso estilista Marco Antonio. Desde el último viernes las crónicas policiales no han parado de describir el horrendo crimen, la forma como fue vejado antes de ser asfixiado con una bolsa plástico en la cabeza al interior de su casa. Se especula, se conjetura, se investigan indicios, se prejuzga. Claro, todo eso, combinado con una letanía popular de lamentos y homenajes.
Sin duda se trataba de un hombre exitoso a pesar de su orígen modesto. Además de ser estilista y empresario, era crítico de belleza y hasta escritor. Se convirtió en super popular en todos los medios de comunicación. Siempre estuvo relacionado al mundo de la farandulilla, pero eso sí, sin escándalos a cuestas. Un tipo respetable y estimado .
Velozmente ha sido capturado el asesino por la policía. Un muchachito de apenas 21 años que modeló para su revista y quien parece que tenía algún tipo de relación con la víctima. ¿Qué tipo de relación sería esa?
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Pero ahora ha empezado el segundo capítulo de la crónica: a fin de conocer el móvil del crimen, se ha empezado a profundizar en su vida sexual y afectiva. La que sólo él conocía.
Y ha sido descubierta su vida secreta. Lo que ha comenzado a saberse de él, a mí, la verdad, no me sorprende nada. Marco Antonio era un hombre de múltiples parejas sexuales. Todas ellas, muchachitos de orígenes humildes descubiertos por el “midas” de la belleza, con caritas bonitas, cuerpos musculados, hambre de una vida fashion y de dinero fácil.
Eso lo he visto muchísimo. Lo he visto con mis ojos y desde dentro. Las comparsas de amigos que nos conocen, no saben todo lo que vivimos cuando nos quedamos a solas. En el fondo hay mucha soledad entre nosotros los gays, aún más después de uno salir garboso del armario. Hay una sociedad que elogia y acompaña al que hace una vida abierta, pero también hay una parte de ella que se aprovecha y abomina. Por ejemplo, sé que con un poco de dinero en el bolsillo, creemos que se pueden menguar las insuficiencias: un poco de caricias en la madrugada, compañía para los fines de semana y para la mesa, un cuerpo movedizo para bailar house y para gratificarse en algún rincón desolado o lejos de la mirada oficial, un poco de calor para el invierno existencial.
Sin duda, Marco Antonio como cientos de miles de homosexuales en el mundo será acusado de promiscuo. Yo mismo he sido acusado de ello. No me importa. Ahora quiero exponer el tema con honestidad y respeto. Es que a la velocidad de una llamada por teléfono podemos conseguir a otro que quiera y requiera lo mismo que nosotros. Podemos encontrar a otro hambriento...
Aparentemente, Marco Antonio aquella noche, cazó un poco de carne y belleza, pero introdujo a su casa al acompañante menos indicado. A un asesino.
Sólo nos quedan dos caminos para sobrevivir en esta jungla llamada "ambiente" : abrir bien los ojos y abrir más el corazón. Dilatar, sí, pero el alma. Encontrar más que un cuerpo para tocar. Buscar la belleza que no es tan evidente a los sentidos. Escrutar y recapacitar. Protegernos no sólo con un preservativo. Vivir bajo la luz garantizada y desarmada, no en los brillos de las discos ni en la oscuridad de alguna habitación.
lunes 13 de julio de 2009
viernes 10 de julio de 2009
Sexto pilar de la Amistad
Un amigo pleno y verdadero no es el que se llena la boca proclamándose -y reclamando ser- el mejor amigo. Un amigo pleno y verdadero es el que prepara al amigo para ser una mejor persona, un mejor amigo en general.
Y de eso he padecido yo. Recuerdo en mis años juveniles haberme desgastado y encrespado para ser reconocido como el mejor amigo de alguien en particular. Me gustaba que lo declararan en público. Me daban en el gusto, en el centro, pero de mi egoísmo.
Sí, porque esa es mala señal. Querer un amigo para uno solo es egoísmo. En la Amistad, los celos salen sobrando. No existen exclusividades ni territorios amurallados. Todo lo contrario, hay puertas abiertas, aire, libertad.
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Sexto pilar. Así se va construyendo.
jueves 9 de julio de 2009
Quinto pilar de la Amistad
Cuando conozco bien los gustos de mi amigo y sé percibir sus períodos por los que atraviesa, entonces tengo que adelantarme a hacerle la vida más llevadera; distraerlo, aligerarle sus cargas y convertir sus abatimientos en momentos de compañía.
Y aquí tengo que agradecerle a Dios, una vez más, por la imaginación de mis amigos. Recuerdo sus visitas inesperadas, sus bromas naturales, sus chispazos de vitalidad, sus pinceladas y técnicas para iluminar mis días grises, que son reincidentes. Hacer las cosas de a dos, es duplicar la carga existencial, sea la de felicidad o de desventura.
La vida está compuesta de detalles. Por ejemplo, mis amigos saben que colecciono escarabajos. Estos son mi símbolo personal. Mi estandarte representativo. Los tengo de todo tipo: peluches y ceniceros, vasos y calcomanías, tarjetas y cuadritos. Y mis amigos, donde quieran que van, cuando viajan o encuentran algún adorno con un escarabajo, inmediatamente piensan en mí y me lo hacen llegar, simplemente porque saben que no sólo será un regalo, sino un gesto espontáneo y cariñoso que me encenderá el ánimo.
¿Cómo ser creativo con el amigo? Echando a volar la mente y el corazón. Usando la palabra y el cuerpo. Inventando herramientas para acercarse y para estrecharse. Empleando todo lo que imaginemos para acariciar el espíritu y divertir, para acompañar y ennoblecer. Cuidado, el aburrimiento es un adversario muy persistente. Por eso, si no se ama con el ingenio y la inspiración, el amor naturalmente, se seca.

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Quinto pilar. Así se va construyendo...
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miércoles 8 de julio de 2009
Cuarto pilar de la Amistad
Dos amigos somos y siempre seremos dos humanos, dos frágiles mortales, dos personalidades en fricción, dos elefantes en una cristalería. Podemos hacernos daño “sin querer queriendo”. Pero si comenzamos por aceptar que somos seres vulnerables, nos irá mejor.
Tengo amigos que me preguntan cómo puedo ser amigo de fulano o mengano que se ha portado tan mal con los suyos, que ha cometido pecados espantosos. ¿Cómo ser amigo de uno que a todas luces es una mala persona? Pues, puedo serlo. Y por el contrario, me honra ser un amigo justamente para esa persona. Porque en medio de la miseria humana y de la imperfección, abundará aún más la gracia de Dios. Y si Dios está ahí, ¿cómo no estar yo?. Además, yo, de virtuoso y de perfecto no tengo nada.
Aceptar al amigo con sus fallos es en definitiva, aceptarme yo con mis fallos y preparar el terreno para la sana convivencia y el bienestar de los dos. Es lo que se llama corrección fraterna. Recuperación afinada de la perdida humanidad de los hombres, cuando queremos ser amigos de verdad.
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Cuarto pilar. Así se va construyendo
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martes 7 de julio de 2009
Tercer pilar de la Amistad
Pero no se da para recibir algo a cambio. No es una compraventa de favores. Por el contrario, es el don espontáneo que se hace sin poder evitarlo. Simplemente porque el corazón lo exige con naturalidad y sencillez. Es la gratuidad del Amor. Se regala como quien si se quisiera cooperar con felicidad o un pedacito de vida y se recibe sin ese deber de corresponder.
Hace algún tiempo atrás en una conversación con mi mamá, en la que estaba presente mi prima Maritza, aquella comentó: -Mi hijo tiene mucha suerte con sus amigos, todos siempre están afanosos de regalarle algo-
Mi prima le contestó: -No tía, Vicho sólo cosecha lo que tanto da-
Y debo decir que mi silencio me delató. Nunca, nunca lo había pensado así. Ninguna vez había relacionado lo que yo en algún momento pudiese haber hecho o dado, con lo que recibía a menudo de mis amigos. Jamás había vinculado el dar con el forzoso recibir. Pero tengo que reconocer que hay algo de cierto en eso. Por una simplísima razón: el Amor se reproduce. Una vez que éste empieza a entregarse material o inmaterialmente, se convierte en un aluvión imparable de bendiciones y dones.
Yo puedo identificar la generosidad de mis amigos. Y espero que ellos también puedan identificar mis intentos sinceros por ser generoso. Se nota el detalle, la rúbrica amorosa, el regalo de corazón, la entrega desde dentro, el anhelo de hacer feliz. Se nota al amigo generoso.

Tercer pilar. Así se va construyendo
lunes 6 de julio de 2009
Segundo pilar de la Amistad
Qué gran riqueza -y qué útil en verdad- es un amigo que me dice la verdad, que es transparente, sincero y directo. Pero que me la diga con delicadeza y cariño, como si me curara una herida. Hay quienes dicen la verdad como tirar una piedra en el ojo o como un puñetazo en el hígado.
Si quiero ser franco, ¿Qué es lo que debo decir y qué es lo que debo callar? En primer lugar, no es esa verdad que pertenece a otros, los chismes, ni la que no me compete a mí decir. Las mejores conversaciones con mis amigos que yo recuerde no son esas en las que nos dedicamos a hablar de los otros, sino, esas en las que describimos palabra a palabra cómo nos sentíamos, lo que habíamos hecho y callado, lo que temíamos que contarnos y “los demás” no sabían, lo que percibíamos y opinábamos de los hechos de nuestras vidas. Me gusta esa franqueza que suena a benéfica complicidad, a alivio y a ventajoso trasluz.
Con el tiempo he aprendido a ser franco. He abandonado poses y artificios simplemente porque me trae más ventajas. Vivo más tranquilo y cimiento mis amistades. Con ellas no tengo doble discursos, soy el que soy, digo lo que debo decir, no lo que a mí me provoca desatinadamente sino lo que a los dos nos hace mejores. Podré tener diferentes gradaciones de voz, pero la verdad es la misma. Podré callar, porque es precisamente la mejor forma de ser franco. Podré dosificar y considerar susceptibilidades, pero nunca mentir.
Segundo pilar. Así se va construyendo.
sábado 4 de julio de 2009
Primer pilar de la Amistad
Leo de José Martín Descalzo lo que él considera, al menos, los seis pilares sobre los que se apoya la Amistad cuando es auténtica. Me permitiré hacer mis propios comentarios a ellos:
I
El respeto a lo que el amigos es y a como el amigo es. Esta es una trabajosa tarea que va llegando poco a poco con los años. No es fácil pedirle tal respeto a un adolescente o jovencito de esos que quieren uniformidad y concordancia entre sus caprichos y lo que los demás puedan querer o ser.
Pero con los años, una vez que se van sedimentando nuestras acciones e intenciones, cuando entendemos las minuciosidades que tiene el amor humano, hallamos que la mejor forma de ser amigo y de amar a ese amigo, es respetándolo tal como es.
El Respeto propicia la buena coexistencia. ¿Qué sería de mí sin el respeto que he recibido en los últimos años de mis amigos? Ellos ahora, saben que soy diferente, que mis genitales van en contra del tráfico social, que soy un individuo gris con centelleos de colores, que soy de celebraciones agitadas pero también de ocultamientos de improviso. Respetan mis cambios e inamovilidades. Respetan mis cambalaches y austeridades.
Aquel que impone estándares y caminos a seguir, que se irrita con variedades de los otros, que asigna roles y modos, que ordena y dirige es cualquier cosa, menos un amigo. Ese, que se meta al ejército o salga por las noches a chupar la sangre a distraídos.
Pero -ojo- respetar no es asentir en todo. No es aguantar pellejerías y media. No es dejarse maltratar ni tragar saliva amarga. Es más bien, a partir de fijar la diferencia y de marcar que hay un contraste, saber que nos sostiene el Amor. Que él está al fondo. La Amistad puede discrepar, pero respeta. Puede disentir, pero respeta. Puede chocar, pero respeta.
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Primer pilar. Así se va construyendo...
viernes 3 de julio de 2009
jueves 2 de julio de 2009
Cuando la hermana está mejor...
- ¿Ha venido sola? - mi papá comenzó con su estratégico interrogatorio
- No, he venido acompañada con mi hermana
- ¿ Es usted familia de la novia o del novio?
- No, yo no. Roberto, el novio es primo hermano de mi novio, Renán, quien no ha podido venir...
Plancha quemada. Esta chuleta ya está separada, ya tiene su comenzal. Media vuelta. Qué piña. Con lo buena que estaba la señorita. Cuántas cosas habría pensado mi papá al escuchar tan mala noticia.
Pero como la historia no queda ahí, en ese preciso instante se acercó la mencionada hermana de la descartada señorita: una dama aún más alta y esbelta, de un cuello larguísimo como un cisne en medio del salón de baile, grácil y sonriente como una marioneta. Uy la hermana está mejor, está buenota, una mamacita, habría pensado en recompensa mi papá.
Le solicitó la siguiente pieza, que sería, seguramente algo de la Sonora Matancera. Bailaron, sintonizaron, cruzaron miradas, se rozaron, coincidieron en ritmos, sobre sus atuendos de fiesta sus transpiraciones se desprendieron, se unieron en una misma atmósfera y con ellas, sus feromonas empezaron a actuar.
Como todo un caballero, muy táctico él, mi papá las dejó en su casa en su impresionante Pontiac. A partir de entonces, el galanteo se inició con eficacia y recíproca voluntad. Se darían el primer beso, la presentación en familia, el noviazgo, la boda, llegarían los hijos. Llegué yo.
Nota de pie de página. Qué bueno que mi tía estaba de novia porque sino, nunca lo he sabido y siempre me lo he preguntado, yo, creo que no existiría. Además, me encanta que mi mamá haya sido la segunda alternativa, pero sin lugar a dudas, la mejor.
miércoles 1 de julio de 2009
Contemplar, no soñar
Mi amiga Pam, siempre tiene un sueño reciente para contar, lo relata como una última obra de teatro espectada. Mi mamá a menudo cuenta que la noche anterior soñó con su mamá. He revisado varios libros que intentan interpretar los sueños…
Y yo, casi no sueño. Ni de día ni de noche. Ni dormido ni despierto. Ya tengo bastante con mi vida real como para agregarle más escenas y escenarios. Me podrán acusar de prudente o de idiota, lo que deseen. Pero prefiero el mismísimo hoy que tiene mucho más para mirar y complacerse. Este instante es más fecundo.
Algo viene ocurriendo en mi vida o en mi personalidad que ahora antepongo la Contemplación.
En ella tengo en frente la Vida entera, palpable e incontestable que me reclama tener una relación con ella. Sin análisis. Sin estudio.
Es sólo mirar con atención, con interés y sin prisa, desde el alma; pero involucrando mi dimensión afectiva, mi capacidad de amar. Mi interés por contemplar procede del valor o calidad que posee la realidad contemplada.
Si quieren llamarlo pérdida de tiempo u ocio, háganlo. Pónganle el nombre que deseen. Misticismo estéril. Arrebatado. Aprendiz de cenobita. Embriaguez. Yo, contemplando me siento en el presente, sin sueños ni deseos, sin recuerdos ni obsesiones, acompañado. Amado.
San Juan de la Cruz enseña que la contemplación es un acto producido al unísono por la inteligencia y el amor: «La contemplación es ciencia de amor, la cual (...) es noticia infusa de Dios amorosa, que juntamente va ilustrando y enamorando el alma, hasta subirla de grado en grado hasta Dios, su Criador, porque sólo el amor es el que une y junta el alma con Dios» (Noche oscura, II, 18, 5).





















